TRAS EL RECIENTE DOBLETE SÍSMICO, EL IUJO BARQUISIMETO INICIA CLASES EN UN CONTEXTO COMPLEJO Y DA LA BENDICIÓN A SUS PASANTES
Entendiendo la realidad actual, la institución no detiene su marcha; al contrario, asume el proceso educativo como el motor principal para responder a las emergencias estructurales, sociales y productivas. Fieles a su lema "en todo amar y servir", el regreso a las clases ha estado acompañado de un despliegue de contención espiritual y psicológica para docentes y estudiantes, buscando de manera inmediata traducir el aprendizaje en alivio y acción solidaria ante las dificultades.
Misa de Envío de pasantes
En el marco de este inicio de semestre, se llevó a cabo la emotiva Misa de Envío de Pasantes, un espacio sagrado donde los estudiantes próximos a realizar sus prácticas profesionales recibieron la bendición e importantes palabras de reflexión para el inicio de esta etapa trascendental.
Durante la homilía, el Padre Rubén Hernández, quien ofició la misa, recordó que el auténtico cristianismo genera controversia y dinamismo porque invita a ir contracorriente, exhortando a los jóvenes a asumir compromisos firmes en un entorno que muchas veces invita a la apatía.
"Jesús viene a invitarnos hoy a que, como criollamente pudiésemos decirlo, nos apretemos los pantalones. A que podamos tomarnos en serio la vida, los criterios y los valores que dan vida con el Evangelio. Nos estamos enfrentando a una realidad en la que mientras más sensibles y más humanos seamos, más podemos transformar o más podemos ayudar", manifestó el sacerdote.
El mensaje litúrgico hizo un llamado directo a evitar el pesimismo, el egoísmo y la queja estéril, vicios comunes en contextos difíciles. En su lugar, el Padre Rubén Hernández invitó a los futuros técnicos del IUJO a marcar la diferencia en los espacios laborales donde se desenvolverán:
"Necesitamos hombres y mujeres que vayan a pasantías con criterios. Que sean auténticos, verdaderamente cristianos, verdaderamente profesionales, que sepan a lo que van... Entendemos que perdiendo también se gana en aprendizaje. Que dar, la solidaridad y tener en cuenta al otro es lo que hoy nuestra realidad venezolana nos está pidiendo más que nunca".
El inicio del periodo 2-2026 y el envío de estos nuevos pasantes representan para el IUJO Barquisimeto un llamado enérgico a la juventud a no "guardarse" ni buscar únicamente el beneficio propio, sino a entender que el conocimiento adquiere valor real cuando se pone al servicio del que sufre o se encuentra en situación vulnerable.
Inspirados en la entrega del personal de primera línea del país, los más de 1.900 jóvenes que hoy hacen vida en la institución se forman con la firme convicción de que su esfuerzo, su fe y su excelencia académica serán los pilares fundamentales para sostener, reconstruir y levantar a Venezuela desde el humanismo y la solidaridad.
